وَقَٰتِلُوا۟ فِى سَبِيلِ ٱللَّهِ وَٱعْلَمُوٓا۟ أَنَّ ٱللَّهَ سَمِيعٌ عَلِيمٌۭ ٢٤٤
الترجمات
And fight in the cause of Allāh and know that Allāh is Hearing and Knowing.
E combatei no caminho de Allah e sabei que Allah é Oniouvinte, Onisciente.
また、アッラー*の道において戦うのだ。そして、アッラー*こそはよくお聴きになるお方、全知者であるということを知っておくがよい。
اللہ تعالیٰ کی راه میں جہاد کرو اور جان لو کہ اللہ تعالیٰ سنتا، جانتا ہے۔
Dan berperanglah kamu di jalan Allah, dan ketahuilah bahwa Allah Maha Mendengar, Maha Mengetahui.
Allah yolunda savaşın ve bilin ki; Allah her şeyi işiten ve bilendir.
Luttez pour la cause d’Allah et sachez qu’Allah entend tout et sait tout.
244. Combatan por la causa de Dios [cuando sean atacados][1], y sepan que Dios todo lo oye, todo lo sabe.
[1] Este versículo exhorta a combatir en defensa propia dentro de un marco de responsabilidad y conciencia moral, y no como una glorificación de la guerra. Leído junto con los versículos que lo preceden y lo siguen, el pasaje se inserta en una reflexión más amplia sobre la reticencia humana a asumir responsabilidades colectivas frente a la opresión y la amenaza externa. El relato evoca experiencias históricas de pueblos anteriores que, pese a su número, evitaron el combate por temor, y subraya que la seguridad y la supervivencia de una comunidad requieren, en ocasiones, la disposición a defenderse. El contexto histórico remite a situaciones en las que comunidades vulnerables se enfrentaban a expulsiones, persecuciones y pérdida de sus hogares, una realidad que también vivió la primera comunidad musulmana. En este marco, el versículo recuerda que la vida y la muerte están en manos de Dios, y que el combate, cuando es necesario, debe entenderse como un último recurso sujeto a límites éticos. El pasaje no insta a la violencia indiscriminada, sino que sitúa la defensa dentro de una enseñanza moral y espiritual más amplia.
و [ای مؤمنان،] در راه الله بجنگید و بدانید که بیتردید، الله شنوای داناست.
Und kämpft auf Allahs Weg und wißt, daß Allah Allhörend und Allwissend ist.
你们当为主道而战斗,当知道安拉是全聪的,是全知的。